El Gran Wyoming presentó con gran expectación mediática su último libro “No estamos solos”

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El Showman y escritor Gran Wyoming acudió al madrileño Teatro del Barrio para presentar No estamos solos : un libro coral en el que ha dado voz a la gente que ha decidido pasar de la queja a la acción, a aquellos que agitan cada día la vida en muchos rincones de este país. Una obra que reivindica el papel de los ciudadanos y les hace visibles frente a los medios que sistemáticamente les ignoran.

“Este libro… soy una persona que no ha nacido para el trabajo, yo solo trabajo bajo presión y coacción…ni siquiera por dinero… si me pagaran por no hacer nada lo haría con mucho cariño. Hecha esta declaración de principios, efectivamente, el libro es un manual contra el derrotismo, en el sentido en que yo por mis circunstancias profesionales vivo en el mundo de los medios de comunicación, y yo creía que vivía en la realidad porque estaba en los medios y que estaba absolutamente informado. Mi error era que yo confundía la información con los datos. Yo solo recibo datos, unos, no otros, unos datos… pero el conjunto complementario no me lo han contado”.

“En este libro salen personas que no existen, seres absolutamente invisibles, de otra galaxia, que deberían estar más que en mi libro en el programa de Iker Jiménez, pero están. No son noticia, o bien no interesa lo que hacen, o en algunos casos saltan en las noticias porque cometen lo que las instituciones llaman fechorías y hay alguna anécdota que puede ocupar un titular. Pero es que la realidad se deja de lado en los medios de comunicación y acabamos viviendo una realidad paralela que no tiene nada que ver con la vida”

El comunicador dio respuestas a la multitud de medios que se congregó, con su célebre locuacidad No faltaron sus reclamaciones habituales al sistema vigente ni la mordaz crítica para los medios de información.

En Telemadrid ha habido un Ere que ha mandado a la calle a más de 800 personas ¿Por qué crees que existe ese sometimiento de los medios de comunicación al poder? ¿Por qué los medios de información no hemos formado un conglomerado igual que otras Instituciones para combatir este sometimiento a la doctrina del Gobierno?

“Es vuestro caso, lo que os ha pasado a los que estabais en Telemadrid. A Canal Nou se les ha achacado que han denunciado la manipulación a última hora, pero el caso de Telemadrid no ha sido así. En el caso de Telemadrid desde el principio ha habido un movimiento que se llamaba Salvemos Telemadrid y ha habido un Comité de Empresa que ha estado denunciando a la ciudadanía que el dinero de los ciudadanos se estaba utilizando para una propaganda en exclusiva, y en segundo lugar para meter a personajes (de repente no tiene donde meterlos y venga aquí) a cobrar un pastón. Y han creado un déficit absurdo porque han estado pagando sueldos a sus amigos sin hacer absolutamente nada, y ha habido duplicidad de cargos. Resulta que cuando han despedido a la plantilla se han quedado todos esos cargos y siguen cobrando, es una verguenza. De ahí sale que toda la información que recibimos sea absolutamente sesgada”.

“Lo que ocurre aquí, eso de Ruedas de Prensa sin preguntar, no es asumible en ningún país. En Alemania el político tiene la obligación de ir y de quedarse hasta que le hacen la última pregunta. Aquí tenemos el señor que ha escenificado el nuevo gorro de Guilermo Tell en el que había que humillarse …, que es un plasma en el que sale. Los profesionales tienen que inclinar sus cámaras en un acto de humillación total ante el señor que estaba en la habitación de al lado. Este es el nivel al que hemos llegado y esto se tiene que acabar”.

El Gran Wyoming prosiguió explicando esta obra visceral y torrencial, tal como es el propio autor. Sanidad, Educación, Servicios Sociales, Desahucios…todo lo que la ciudadanía lucha por mantener. Todo está expuesto en el libro.

“He tenido en el programa un señor que preside la Asociación de Afectados por Hepatitis C, que integra personas que van a morir, pero sin embargo hay un tratamiento que les evitaría la muerte. Esto es la primera vez que está ocurriendo. Son testigos de hechos terribles, como el replicante de Blade Runner. Esto está sucediendo ahora”.

“Esta reforma educativa incluye una perversión y es que está hecha para favorecer a los listos y marginar a los que están un poquito rezagados” .

El conductor de El Intermedio trabajó en el rodaje de un documental dirigído por Pere Joan Ventura y Georgina Cisquella que se titula igual que el libro, No estamos solos, habló con sus protagonistas, la arquitecta que abre su casa a los transeúntes, los cantaores que protestan por bulerías en las sedes bancarias, el jubilado que elabora y reparte pancartas, y aquí están esas conversaciones.

Un conglomerado sobre trece personajes, entre los que podemos encontrar a David Alegre, Martín Sagrera, Itziar González Virós, Josep Fontana, Marina Garcés, Ada Colau, Morosito y el Eurito, Juan Diego Botto, Alberto San Juan, Begoña Piñero, Juan Luis Ruiz-Giménez y Pedro Uruñuela.

En rueda de prensa Wyoming fue desgranando todo lo que ha aprendido en estas charlas con personas comprometidas con la protesta social.

“En este libro hay una serie de personajes. Con el pretendo reflejar mi admiración a personas que hacen cosas. Esto que parece una evidencia, no lo es, la mayoría de las veces nos pasamos hablando de los que hacen cosas, pero el mundo se divide entre los que hacen cosas y los que no… al servicio del mal y del bien”. Hay gente que trabaja para que el mundo sea peor, y alguno diría -eso es subjetivo- no, no es subjetivo , hay gente que trabaja para el lucro personal y si destruye la vida de cientos de miles de personas les importa un carajo, y por desgracia estas personas están en las instituciones “.

“Hay personas que trabajan para los demás y esto no ocupa portadas ni noticias, pero esto que hemos estudiado en un colegio de curas -Dios es amor- , pues ese concepto espiritual del amor, se da en determinados individuos que yo he conocido”.

“He sacado a los Yayoflautas porque me parecen un ejemplo, personas que salen de casa por sus ciudadanos , algunos van del brazo por la edad, algunos tienen una discapacidad que no les permite caminar”.

“Hay personas que se dedican a paliar el daño, y estos son señores que han emprendido una solución para sus vecinos desde la sanidad, la educación, la cultura, etc..”

Más arrollador que nunca, Wyoming vuelve a las librerías para unirse al clamor de los ciudadanos. Disparando solo palabras, nos cuenta qué les mueve y cómo lo hacen, poniendo voz y cara a aquellos que agitan cada día la vida en muchos rincones de España. A través de historias que se cruzan, se relacionan y se potencian, el lector descubre cómo la indignación imaginativa se ha convertido en un método de lucha.

“Ada Colau me sorprendió muchísimo porque es una persona que tiene una verdad, su verdad . Es una persona que todo lo que cuenta es de una coherencia.. Quiere a sus conciudadanos. Cómo surgió esto de la PAH es muy bonito verlo, cómo empezaron poniendo carteles por la calle para asesorar. Si tienes problemas jurídicos, acude a nosotros, esa era su máxima. Entonces se les empezaron a presentar casos dramáticos, gente que quería matarse porque estaba en una situación realmente terrible .Empiezan a hacer ésta acción. Se plantan delante de una puerta. Esta valentía, esta osadía, de robar tiempo a su vida familiar por una causa que ni le va ni le viene, me parece una demostración… El mundo sería distinto si nos pareciéramos un poquito a eso. Eso me impactó muchísimo”.

Protagonistas de NO ESTAMOS SOLOS

Flo6x8: El arte flamenco puesto al servicio de la protesta. Lo mismo «asaltan» con bailes desgarrados una sede sevillana del Banco Santander que «invaden» con sus cantes el Parlamento Andaluz en medio de una sesión plenaria. Planean sus golpes como lo hacen en las películas los atracadores más detallistas, pero no se llevan billetes, solo quieren cambiar voluntades.

Ada Colau: La conocida líder de la Plataforma Antidesahucios y candidata a la alcaldía de Barcelona habla con Wyoming de escraches, empoderamientos, desalojos y tomas de conciencia. En el tiempo libre que le deja su trabajo en un observatorio social, Colau sigue con su lucha. En estas páginas despliega su ya célebre locuacidad en memorable dúo con Wyoming.

Josep Fontana: Ya octogenario, el prestigioso historiador, discípulo de Vicens Vives, histórico militante del PSUC y hoy partidario de la independencia de Cataluña, diserta sobre capitalismo y socialismo, regulaciones, desregulaciones, la caída del muro y las consecuencias de la crisis y la globalización para los trabajadores de todo el mundo.

Juan Diego Botto y Alberto San Juan: Dos actores en busca de su gran función. La revolución hecha desde abajo. Botto, español y argentino, combativo, tributario de la solidaridad y el exilio, no olvida a los que mataron a su padre en la Argentina de Videla y tiene entre ceja y ceja los crímenes del franquismo. San Juan, actor de éxito en la televisión, ha acabado por ver la luz y, vinculado a Podemos, propugna la economía cooperativa y el teatro comprometido.

Yayoflautas: La revuelta que glosa el Gran Wyoming no es solo cosa de jóvenes. También de los abuelos, esos mismos que un día oyeron hablar con desprecio de los «perroflautas» y decidieron darle la vuelta al lenguaje. Si no queréis caldo, tomad dos tazas, se dijeron, y desde ese momento pasaron a denominarse Yayoflautas. Jubilados insurgentes de Barcelona, Madrid, Sevilla, se dicen felices de actuar como en los viejos tiempos de la lucha antifranquista.

Itziar González Virós: Fue concejala antes que fraile, o sea antes que enemiga jurada de la política al uso. Itziar, arquitecta, nunca ha construido una casa, porque se ha dedicado a reconstruir las ya hechas. Y puesta a rehabilitar, quiere rehabilitar Cataluña, España y el mundo entero. Abre su casa a los que la necesitan mientras, con paciencia de coleccionista, va elaborando un mapa de la revuelta, con luces rojas allí donde su subleva un colectivo.

Marina Garcés: En la revuelta hay gentes de toda condición y profesión. Maestros, médicos, músicos, actores, floristas, jubilados… Y una filósofa, Marina Garcés, que quiere derribar el sistema con el pensamiento: «Sé nosotros», es su lema. Dicho de otra forma, sacúdete el individualismo y lucha sumergido en el movimiento colectivo.

Martín Sagrera: Al contrario que Itziar, fue fraile antes que cocinero. Se hizo cura y marchó a Roma, donde empezó a ver lo que es la democracia, aunque sea cristiana. Se convirtió en sociólogo, pensador y filósofo, y dejó la sotana. Edonista más teórico que práctico, publicó libros, se hizo socialista, volvió a España y se desengañó del partido como antes le había decepcionado la Iglesia. Entonces recibió una herencia, se hizo pancartero y acabó siendo entrevistado por el Gran Wyoming.

Begoña Piñero: Gijonesa, florera, feminista, luchadora. Todo eso es Begoña Piñero, que aparece en el libro en calidad de comadre. Pero esta palabra no ha de entenderse como adjetivo, sino como sustantivo, porque ella está al frente de una asociación singular: las Comadres de Gijón, enemigas íntimas del dimitido Ruiz-Gallardón, defensoras de la igualdad capaces de organizar mil tertulias y fletar un tren para «comadrear» en la capital del reino.

Juan Luis Ruiz-Giménez: Es lo que siempre quiso ser: médico de familia. Lleva décadas con la bata blanca. Durante un tiempo trabajó en la gestión sanitaria, contribuyó a construir el Sistema Nacional de Salud, del que dice estar orgulloso. Llegada la edad provecta solo aspira, como simple gota de la marea blanca, a salvar ese sistema. Y a seguir siendo médico de familia, claro.

Pedro Uruñuela: Se parece a Juan Luis en unas cuantas cosas, aunque su marea es de otro color: el verde. Pedagogo jubilado, comenta la nueva Ley de Educación allí donde se lo piden. La destripa, la analiza y luego explica las alternativas que podrían plantearse. Después, cuando toca, se manifiesta en defensa de la educación pública. Fue alto cargo de la Inspección educativa, pisó moqueta, pero camina más cómodo por la calle, uniendo su voz al coro de las consignas.

David Alegre: Dirige la Solfónica, banda de música que ameniza manifestaciones, motines, protestas y performances. Como buen levantino, lleva las notas en la sangre, y la solidaridad en el alma. David y la Solfónica van allí donde les llama gente despedida, desahuciada, discriminada, a la que apoyan con el viento, el metal y la percusión. Al estilo bíblico, con sus cornetas quieren derribar los muros de ese Jericó que para ellos es el sistema.

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