Jimmy Heath y Benny Golson: el valor de la humildad

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El próximo 19 de julio tocan juntos, en Nueva York, dos leyendas vivientes del jazz: Jimmy Heath y Benny Golson, ambos saxofonistas tenores.

Leo la noticia en la web como algo caído del cielo, pues ambos músicos representan mucho para mí. Tal es así que ya rondaba en mi cabeza desde hace un tiempo la idea de juntarlos en uno de mis artículos. La casualidad, una vez más, ha hecho que no sólo podamos hablar de un encuentro virtual sino también cierto, aunque sea al otro lado del océano. Dos grandes personas que tienen mucho, mucho en común, como veremos a continuación.

JIMMY HEATH.

Jimmy nació en Filadelfia el 25 de octubre de 1926. Tiene, por tanto, 90 años. Desde muy joven, Jimmy fue un prodigio de la música. Tocaba el saxo alto, y le apodaban “Little Bird”, por su pequeña estatura y su virtuosismo, similar al de Charlie Parker. No sólo destacaba como instrumentista sino también porque era de los pocos capaz de leer partituras- los músicos de la época tocaban de oído- y de escribir sobre la marcha todo aquello que escuchaba y le gustaba. Estas capacidades le forjaron como organizador y líder de banda. También como un “profesor” para sus compañeros de profesión. Con 23 años formó la Jimmy Heath Orchestra con John Coltrane y Benny Golson, también de Filadelfia, entre los músicos. Estupefacto tras oir a Dizzy Gillespie y el “bebop” se trasladó a Nueva York y consiguió formar parte de su banda.

Compañero de giras y de pendencias en el Nueva York de finales de los 40 de Miles Davis, se enganchó como casi todos a la heroína. Fue despedido de la banda de Dizzy por esta razón y decidió comenzar con el saxo tenor, evitando así comparaciones con Parker. Jimmy tuvo mala suerte: fue detenido varias ocasiones por posesión de narcóticos y paso en la cárcel mucho años, casi cinco ( de 1955 a 1959). Esto quizás le hizo pasar a un segundo plano como instrumentista, pero le forjó como arreglista y compositor. Además, aprendió a tocar la flauta. También el saxo barítono y el soprano.

En los 60 y 70 , comienza a publicar discos como líder, arreglista y compositor, con diversas bandas al principio, con el trompetista Art Farmer luego, y finalmente con sus hermanos -The Heath Brothers-, tanto en su país como en Europa y Japón. En el 84 comienza a trabajar también ocasionalmente como profesor, algo a lo que dedicaría cada vez más en el Queens College de Nueva York. En esta misma Universidad crea la Queens Jazz Orchestra, con él como conductor de la misma, en el 2008.

BENNY GOLSON

Benny nació el 25 de enero de 1929, también en Filadelfia. Tiene, por tanto, 88 años. Compartió hitos en su juventud con Jimmy, llegando a tocar también en la banda de Dizzy Gillespie. Destacó también pronto como compositor, y quizás con más relevancia aún que Jimmy. Ya en los 50, y como miembro de Art Blakey & The Jazz Messengers, compuso buena parte de sus principales éxitos. Quizás sea el músico moderno de jazz con más “standards” originales suyos. Luego, en los 60 formó un grupo con el trompetista Art Farmer, llamado the Jazztet, antes de retirarse de los escenarios para hacer música para series de TV ( M.A.S:H, Misión Imposible, etc).

Es el causante de que Tom Hanks quede retenido durante meses en un aeropuerto estadounidense, en la película de Spielberg “La Terminal”.

Resulta que Tom Hanks es en esta película un aficionado al jazz del este de Europa, que viaja sin visado a EEUU, porque promete a su padre que completará la firma de todos los intervinientes en la  famosa foto de Art Kane, “A Great Day in Harlem” (1958) , y Benny Golson es la última firma que le falta. Esta foto es espectacular y en ella posan 57 figuras relevantes del jazz, relajados, con un grupo de niños. Benny Golson es el segundo por la izquierda de la fila de arriba, con la chaqueta clara; y junto con Sonny Rollins, el único que aún vive. ( Si, si la foto es la que está en el Bogui jazz, a la izquierda del escenario)

Es curiosa la similitud en la vida de estos dos jazzmen. Nacidos en el mismo sitio, tocaban el mismo instrumento, los dos han sido grandes compositores, los dos son de mis favoritos, y ambos han tenido una muy larga vida. Indagando un poco más, los dos destacan al mismo músico como aquel que más les influyó en su carrera: Tadd Dameron. Este músico siempre argumentaba que el objetivo de sus composiciones, más allá del ritmo o dela innovación, era la belleza. En consecuencia, tanto Jimmy como Benny han dejado composiciones francamente bonitas, muy bien arregladas, con mucho cuidado por el detalle y muy, muy elegantes. Quizás eso sea lo que más destacaría de ambos: su porte distinguido.

Pero hay algo más importante aún, común a ambos, y se trata de la humildad con la que siempre se han manejado en este mundo. A Jimmy Heath, pequeño de estatura, parece que no le gustaba destacar en ambientes que no conocía, y más de uno se apuntó méritos que eran solo suyos. Su autobiografía se titula “I Walked with Giants”, cuando él era tan gigante como los demás. En ella, el coautor tiene que recurrir a la técnica de incluir homenajes de terceros, para darnos cuenta de su grandeza. Quizás él mismo hubiera sido incapaz de hablar tan bien de sí mismo y de sus logros. Parece que todo lo que le preocupaba es hacer saber al mundo que puso apodos a todo jazzman viviente ( algunos muy chulos como Ming the Emperor, para Charlie Mingus; o Brainie Brownie para el inigualable Clifford Brown).

Por supuesto, siempre expuso sus propias teorías musicales haciendo referencia a otros, como cuando puso en boca de Ben Webster que lo importante para tocar el saxofón es cantar la letra de la canción mentalmente, o sobre Yusef Lateef, al que el dueño de un club le pidió que no tocara tan bien los blues, pues la gente dejaba de beber para estar todo el rato escuchándole.

¡Qué decir de Benny!. Tuve ocasión de verle actuar en la sala Galileo Galilei en junio del año pasado, y lo primero que hizo fue ponerse a hablar de John Coltrane y de Clifford Brown, para arrancar a llorar de la emoción, recordando a este último, que murió si mal no recuerdo en el 58. Durante el concierto estuvo amable, hasta dulce, con la formación española que le acompañaba para la ocasión; y a mí, que estaba solo, en primera fila, me saludó de forma cómplice en un par de ocasiones. En los videos que acompaño podéis ver cómo Art Blakey presenta un tema, dándole todo el protagonismo a Lee Morgan, y él, que era el compositor de estas canciones tan maravillosas, sin inmutarse….

Los temas más conocidos de Benny son “Stablemates” ( que tocó Miles Davis), ”I Remember Clifford”, “Along Came Betty”, “Whisper not!”, “Are you real?”, “Killer Joe” y “Blues March”. Hoy voy a incluir aquí dos de mis dos favoritas, que son “I Remember Clifford” y “Whisper not”, las dos “standards”.

La primera, de la grabación tan fabulosa que hizo la TV francesa de un concierto de los Jazz Messengers, en el 58, en el Olympia de Paris, con Lee Morgan ( trompeta), Benny ( saxo tenor), Jymie Merrit ( contrabajo), Bobby Timmons ( piano) y Art Blakey ( batería) y en la que podéis apreciar como todo el protagonismo se lo lleva Lee Morgan y no hay ningún reconocimiento para el pobre Benny. En cualquier caso, este tema ha sido versioneado por más de 300 músicos, por lo que es, seguramente, la canción que ha dado de comer a Benny Golson con sus royalties.

El segundo tema, “Whisper not!” en esta versión con Art Farmer, lo elijo porque recoge toda la esencia distinguida de este compositor. Es un tema muy especial, y me encanta como está planteada la segunda voz al flugelhorn de Farmer por el saxo , y ese pequeño aire marcial que sale de repente tras el solo de contrabajo, allá por el minuto 7. Según recoge Ted Gioia, Benny Golson la compuso cuando formaba parte de la banda de Dizzy Gillespie y tocaba en el Storyville de Boston. Solía acudir al club de día, cuando no había nadie, y se sentaba al piano a componer.” Whisper not” le vino a la mente con tanta facilidad- solo tardó veinte minutos en componerla- que al principio dudada de su valía.

En cuanto a Jimmy sus temas más conocidos son “C.T.A”, “Gingerbread boy”, ambos interpretados por Miles Davis “The Quota” y, mi favorito, “Gemini”.

“C.T.A” tiene muchas reminiscencias al bebop, y llamará la atención, tras escuchar la anterior, pese a ser contemporáneas. La gente pensó que “C.T.A” eran las iniciales de Chicago Transit Authority, por los numerosos viajes que hacía Jimmy, pero a él le gusta decir que, en realidad, eran las iniciales de una novieta que tuvo por la época (1953), llamada Connie Theresa Ang ( era medio china). Ponemos la versión de Miles Davis, en los tiempos de máxima adicción a la heroína tanto de él como de Jimmy, que también toca, así como el gran J.J. Johnson al trombón, y Art Blakey, a la batería.

Por último, “Gemini”, en un homenaje de Jimmy Heath al último de sus hijos, que nació bajo ese signo. Es también una canción muy chula. En la versión que os pongo, de la banda de Cannonball Adderley, en 1962, el mismo Cannonball (saxo alto) explica que el titulo se adapta muy bien a la canción, pues hay dos partes bien distintas. Me encanta esta versión también por tres cosas: por un lado, por el “rollo” que suelta Cannonball para presentar el tema, siempre tan elocuente; en segundo lugar, por los guiños a canciones infantiles que hace el saxo alto -guiños al propio hijo de Jimmy Heath- en la primera de las improvisaciones-; y en tercer lugar, por, creo yo, la forma sarcástica que utilizan el trompeta (Nat Adderley, el hermano) y el saxo tenor (Yusef Lateef) de comenzar sus solos, después, dándose un aire “cool” a lo Miles, con música que suena española – estaba de moda- para terminar con toda la fuerza soul, tan típica de este sexteto. Además tenemos ocasión de escuchar al magnifico pianista Joe Zawinul, que luego fue el líder del famoso grupo de jazz fusión “Weather Report”

Por último, destacar que, sorprendentemente, no debe haber ninguna grabación de estudio de ambos artistas juntos, con todo lo que se mezclaban entre ellos por aquella época. Demasiado parecidos.

Remato con mi propia interpretación de “Along Came Betty”, después de mucho esfuerzo. ¡Con los años, he perdido sentido del ridículo! 

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Javier Pérez-Nievas Montiel.

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